martes, 6 de octubre de 2026

La campaña sucia que intentó desmovilizar a la izquierda

 

La campaña sucia que intentó desmovilizar a la izquierda: anatomía de una intoxicación electoral en Facebook

En octubre de 2019, a menos de dos semanas de las elecciones generales del 10-N, una campaña opaca de anuncios en Facebook y carteles callejeros irrumpió en la campaña electoral española con un mensaje directo: 

"Pedro Sánchez y Pablo Iglesias: ¡No contéis conmigo!" 

Lo que parecía una iniciativa espontánea de descontento ciudadano resultó ser una operación coordinada con vínculos que apuntaron directamente al Partido Popular. 

 


 

Una doble vía para un mismo objetivo: desmovilizar el voto de izquierdas

La campaña utilizó dos canales complementarios. 

Por un lado, miles de carteles aparecieron en barrios de Madrid y varias ciudades andaluzas que tradicionalmente apoyan a partidos de izquierda. 

Por otro, una campaña de anuncios pagados en Facebook que, en apenas cinco días, alcanzó a unos dos millones de usuarios.

La operación se originó desde una página creada el viernes anterior que adoptaba una identidad de apoyo a Íñigo Errejón bajo el nombre 'Yo con Íñigo'. Desde la candidatura de Más País negaron tajantemente cualquier relación: "Lo negamos tajantemente. Nunca hemos seguido estrategias de ese estilo. No es en absoluto nuestra forma de hacer política", afirmó Rita Maestre, responsable de campaña de Más País.  


 

 

 

Los dos nexos que apuntan al PP

La investigación de eldiario.es reveló dos conexiones fundamentales que vinculaban la operación con el Partido Popular.

El primer nexo era Josep Lanuza, consultor político que pagó entre 2.500 y 4.500 euros en anuncios de Facebook. Lanuza trabajaba para Sanmartin Politics, la agencia de Aleix Sanmartín, el nuevo fichaje de Pablo Casado para su campaña electoral. Lanuza aseguró que la página era "una iniciativa meramente personal" y desligó de sus acciones a la agencia donde trabajaba. Sin embargo, Sanmartín ya había alardeado en Latinoamérica de los resultados obtenidos en Andalucía gracias a campañas en negativo y al uso de la imagen del PSOE para patrocinar la abstención.

El segundo nexo era Javier Ager Solano, un joven militante de Nuevas Generaciones en Murcia de 26 años. Ager Solano pagó más de 17.000 euros en anuncios engañosos en Facebook para desmovilizar el voto de la izquierda o atacar a todos los partidos salvo el PP. Estaba detrás de ocho páginas falsas que durante meses llamaron a la abstención como castigo contra todos los partidos, excepto contra el PP. Las páginas administradas por Ager Solano, con nombres como 'Yo no voto', 'Contrapoder', 'Con Rivera no', 'La Naranja' o 'Recuperar el PSOE', acumularon nueve millones de visualizaciones antes de ser suspendidas.

Lo más llamativo era que ambos operadores usaban la misma estrategia de intoxicación, el mismo mensaje y el mismo logo que la campaña de carteles callejeros, a pesar de que el PP aseguraba que se trataba de iniciativas personales sin ninguna coordinación ni conocimiento por parte del partido.

 

La respuesta del PP: negar todo y atribuirlo a iniciativas personales

El PP se desmarcó de ambas campañas. Fuentes del partido describieron a Ager Solano como un "mero simpatizante", aunque eldiario.es pudo confirmar que este joven militante estuvo a cargo de las redes sociales del partido en Murcia y había participado en encuentros con Pablo Casado y el secretario general Teodoro García Egea.

Pablo Casado se desvinculó públicamente de la campaña, afirmando que se quería "embarrar el terreno de juego" y que el PP "juega limpio": "Yo lo que quiero es que todo el mundo salga a votar". Fuentes populares recordaron que "Podemos usa desde hace años las redes", en un intento de equiparar la situación.

 

El archivo de la Junta Electoral Central

La respuesta de los partidos de izquierda fue contundente. Íñigo Errejón denunció la campaña ante la JEC, considerándola "gravísima": "Estamos ante un caso de intento de suplantación de identidad para una campaña sucia que nos recuerda, porque tiene el mismo estilo de las campañas sucias de las mentiras, de las fake news, de Bolsonaro, Trump o el Brexit". Más País solicitó el cierre de las páginas y una investigación por posible delito de calumnias, argumentando que la campaña vulneraba los artículos 50 y 53 de la LOREG. 

Pedro Sánchez también reaccionó pidiendo a la Junta Electoral Central que llevara el caso a la Fiscalía: "Hemos denunciado ante la JEC esta práctica". La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, afirmó en un mitin: "Han puesto webs, Facebook, tuits para que se desmovilice la izquierda porque saben que si vamos a votar todos, ganamos bien las próximas elecciones".

Pablo Echenique, entonces Secretario de Acción de Gobierno, afirmó que "el PP es experto en juego sucio para amañar la democracia". En su declaración, Echenique recordó los antecedentes del partido popular: "Financiaron ilegalmente sus campañas, usaron a los mafiosos de las cloacas policiales y mediáticas para mentir sobre Podemos y ahora lanzan una campaña posiblemente ilegal llamando a la abstención". 

Sin embargo, el 6 de noviembre, la Junta Electoral Central archivó la denuncia contra la campaña. 

La JEC consideró que no había fundamentos suficientes para actuar contra la operación, que continuó su curso hasta el día de las elecciones.

 

Facebook: "No violan nuestras políticas"

Un elemento clave del escándalo fue la respuesta de Facebook. La plataforma se negó a retirar las páginas de publicidad engañosa vinculadas al PP, alegando que "no violan las políticas" de la red social. Un portavoz de la compañía declaró a eldiario.es: "Investigamos a fondo estos anuncios y páginas y no incumplen nuestras políticas. Continuamos trabajando para dar mayor transparencia a Facebook".

Esta respuesta generó un intenso debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la difusión de propaganda engañosa. La herramienta de transparencia de Facebook, que permitió conocer quién pagaba los anuncios y cuánto se gastaba, fue precisamente la que posibilitó destapar la operación: los datos públicos de la biblioteca de anuncios revelaron que Josep Lanuza y Javier Ager Solano estaban detrás de la financiación. Pero, paradójicamente, la misma herramienta que permitió la investigación no facultaba a Facebook para retirar el contenido.

Meta (la empresa matriz de Facebook) tiene una presencia operativa significativa en Israel, con centros de investigación y desarrollo (I+D) en Tel Aviv y Herzliya que han sido fundamentales para el desarrollo de tecnologías de publicidad y de la plataforma. 

La relación entre Meta y el gobierno israelí ha sido objeto de debate y críticas, centrándose principalmente en la moderación de contenido:

  • Solicitudes de retirada: Desde el 7 de octubre de 2023, Meta ha cumplido con el 94% de las solicitudes de retirada de contenido emitidas por el gobierno israelino para Instagram y Facebook. Israel es el mayor origen de estas solicitudes a nivel global. Facebook
     
  • Censura y sesgo: Organizaciones de derechos digitales han acusado a Meta de suprimir el contenido publicado por palestinos y sus defensores, y de restringir severamente la capacidad de las noticias palestinas para llegar a una audiencia durante la guerra en Gaza. Además, se ha reportado que Meta ha permitido que grupos israelíes y influenciadores anti-palestinos monetizen su contenido en sus plataformas, a pesar de posibles violaciones de las normas de la empresa. hrw.org

  • Publicidad de asentamientos: Meta ha sido criticada por albergar anuncios pagados que promueven bienes raíces en asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada y actividades de colonos de extrema derecha. aljazeera.com

  

Un patrón que se repite: los antecedentes andaluces

La operación del 10-N no era un hecho aislado. Aleix Sanmartín, el consultor al que se vinculaba la trama, ya había presumido de resultados similares en las elecciones andaluzas de 2018. Según un vídeo de la empresa mexicana 'Cuadrangular', se infiltraron más de 700 personas en redes sociales para difundir contenido contra el PSOE andaluz, con el objetivo de promover la abstención del electorado de izquierdas o incluso lograr la nulidad de votos. El propio Juanma Moreno, entonces candidato y hoy presidente de la Junta de Andalucía, felicitó al equipo: "Gracias a ellos podemos ostentar probablemente la presidencia de la Junta de Andalucía".

 

Reflexiones finales: cuando la desinformación se convierte en estrategia electoral

Este episodio de la campaña del 10-N dejó varias lecciones preocupantes:

  1. La opacidad como estrategia deliberada: Los responsables de la operación diseñaron un esquema que les permitía negar cualquier vínculo institucional. Al atribuir la financiación a "iniciativas personales", el PP podía desvincularse formalmente mientras sus colaboradores ejecutaban la campaña.

  2. El uso de identidades falsas para atacar a la izquierda: La suplantación de la identidad de Más País para promover la abstención entre votantes del PSOE y Unidas Podemos constituía una forma de "jugar con las cartas marcadas", como señalaron expertos en comunicación política.

  3. La insuficiencia de los mecanismos de control: A pesar de que la herramienta de transparencia de Facebook permitió conocer quién pagaba los anuncios, la plataforma se negó a retirarlos, y la Junta Electoral Central archivó la denuncia. El sistema de regulación no estaba preparado para responder con la celeridad que exigía el contexto electoral.

  4. La normalización de las "campañas sucias": Aleix Sanmartín defendía abiertamente el uso de campañas negativas "porque son efectivas, porque mueven la opinión pública". Esta lógica instrumental de la política, importada de experiencias como el Brexit o las campañas de Trump y Bolsonaro, planteaba un desafío serio para la calidad democrática.

     

La campaña del 10-N no fue un caso aislado ni un accidente. Fue la manifestación visible de una estrategia de intoxicación planificada que aprovechó las herramientas de segmentación de Facebook para incidir sobre el electorado de izquierdas y desmovilizarlo. 

Y aunque la JEC archivó la denuncia, los rastros documentales —los pagos rastreables, las páginas falsas, los vínculos personales— dejaron un registro que sigue planteando preguntas incómodas sobre los límites de la comunicación política en la era digital.

 


Este artículo de blog se basa en las investigaciones publicadas por eldiario.es en octubre de 2019 y en las reacciones posteriores de los actores implicados.

Fuentes: 

Una campaña opaca de anuncios en Facebook y carteles en la calle promueve la abstención entre votantes de PSOE y Podemos  - Eldiario.es

Un militante de Nuevas Generaciones y un asesor del partido: todo apunta al PP en la campaña masiva de propaganda engañosa en Facebook  - Eldiario.es


lunes, 5 de octubre de 2026

Sánchez convoca elecciones generales para el 29 de noviembre

 

Sánchez convoca elecciones generales para el 29 de noviembre

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que disolverá las Cortes

Convocará elecciones generales anticipadas para el próximo domingo 29 de noviembre. La decisión llega después de que el Congreso rechazara el viernes los dos decretos de vivienda impulsados por el Ejecutivo, con los votos en contra de PP, Vox y Junts.

Sánchez ha realizado una declaración institucional a las 9:00 horas desde La Moncloa, sin admitir preguntas, tras un fin de semana de consultas con ministros y dirigentes socialistas. La fecha del 29 de noviembre es la primera posible según el calendario electoral: si el decreto de disolución se publica en el BOE este martes 6 de octubre, los 54 días que fija la ley desembocan en esa jornada.

Con esta convocatoria, la legislatura se acorta nueve meses respecto a su final previsto inicialmente, y la campaña electoral girará en torno a la crisis de la vivienda que precipitó el adelanto.

Atlas Network: La red global que convierte ideas neoliberales en influencia política para la derecha

 

Atlas Network: La red global que convierte ideas neoliberales en influencia política para la derecha. 

En 2025, Atlas Network declaró 493 organizaciones asociadas en 106 países y 15,7 millones de dólares repartidos en subvenciones. Detrás de esas cifras existe una infraestructura internacional dedicada desde hace más de cuatro décadas a promover el libre mercado, la desregulación y la reducción del Estado.

 


 

Atlas Network no es un partido político ni dirige formalmente a las organizaciones que forman parte de su red. Su poder funciona de otra manera: financia proyectos, forma cuadros, conecta organizaciones y ayuda a convertir determinadas ideas económicas en propuestas políticas capaces de entrar en medios, universidades e instituciones.

La propia organización reconoce que en 2025 trabajó con 493 think tanks y organizaciones civiles en 106 países, concedió 15,7 millones de dólares en subvenciones y formó a 986 personas. Atlas asegura además que no acepta financiación gubernamental: sus ingresos proceden de particulares, fundaciones y empresas. Atlas Network

 

Una organización creada para ganar la batalla de las ideas

Atlas nació en Estados Unidos en 1981 como Atlas Economic Research Foundation, fundada por el empresario británico Antony Fisher.

Fisher ya había creado en Londres el Institute of Economic Affairs (IEA), uno de los centros que ayudaron a popularizar las políticas de libre mercado que posteriormente formarían parte del programa económico de Margaret Thatcher. La propia historia oficial de Atlas señala que Fisher recibió el respaldo de Friedrich Hayek, Milton Friedman y Thatcher para poner en marcha su nueva organización. Atlas Network

Su idea era sencilla: la política no se transforma únicamente ganando elecciones. Antes hay que transformar las ideas consideradas aceptables.

Cuatro décadas después, esa estrategia ha construido una infraestructura internacional de think tanks, organizaciones civiles y centros de formación. Las investigadoras Marie-Laure Djelic y Reza Mousavi estudiaron este proceso en How the Neoliberal Think Tank Went Global: The Atlas Network, 1981 to Present, describiendo precisamente la internacionalización de este modelo de producción y difusión de ideas neoliberales. Vrije Universiteit Amsterdam

La propia Atlas explica que sus socios reciben acceso a subvenciones, formación, premios y redes internacionales, aunque insiste en que son organizaciones independientes y que Atlas no dirige su actividad. Atlas Network

 

Exxon: cuando la batalla de las ideas coincide con intereses empresariales

Uno de los casos mejor documentados permite ver cómo puede funcionar este sistema.

Una investigación de DeSmog y l'Observatoire des Multinationales publicada en 2024 reveló correspondencia interna entre Atlas Network y Exxon de finales de los años noventa y principios de los 2000.

En una carta de 1999, el entonces presidente de Atlas, Alejandro Chafuen, agradecía a Exxon sus aportaciones y detallaba actividades financiadas total o parcialmente por la petrolera: conferencias, publicaciones y encuentros destinados a cuestionar la urgencia de las políticas contra el calentamiento global. DeSmog

Los documentos muestran además propuestas para intervenir en el debate sobre el Protocolo de Kioto y los informes del IPCC, así como financiación hacia distintos think tanks de la red internacional. DeSmog

La dirección actual de Atlas no niega esas aportaciones históricas. Su CEO, Brad Lips, declaró que correspondían a la orientación de la organización en aquella época y que el clima dejó posteriormente de ser una prioridad de Atlas. La organización asegura además que no recibe financiación de compañías petroleras o gasísticas desde hace aproximadamente quince años. DeSmog

Ese matiz importa: los documentos demuestran una relación histórica y campañas concretas, pero no permiten afirmar que todas las organizaciones actuales de Atlas trabajen para la industria fósil.

 

La red también llega a España

España tampoco está fuera de este entramado.

La propia Atlas ha identificado públicamente a Fundación Civismo como organización asociada. En 2014, Civismo fue finalista de uno de sus premios por una campaña destinada a reducir impuestos en España; posteriormente participó también en programas internacionales financiados por Atlas. Atlas Network

Atlas ha presentado además públicamente el trabajo de Civismo como ejemplo de cómo influir sobre periodistas y responsables políticos para conseguir reformas. En otro proyecto, la red trabajó junto a Civismo y organizaciones de Venezuela, Argentina, Brasil, Colombia y México para elaborar estudios sobre regulación y burocracia. Atlas Network

Una investigación publicada por CTXT profundiza mucho más y reconstruye conexiones personales e institucionales entre este ecosistema liberal-conservador y organizaciones como FAES, Fundación Civismo, Red Floridablanca y Fundación Disenso, además de figuras relacionadas con PP y Vox. Ctxt

Aquí conviene evitar una simplificación: la existencia de conexiones ideológicas, personales o institucionales no demuestra que Atlas Network dirija a Vox ni que todas estas organizaciones reciban actualmente dinero de Atlas. Lo que sí está documentado es la existencia en España de entidades integradas o relacionadas con su ecosistema internacional.

 

¿Qué relación tiene todo esto con la derecha radical?

La cuestión ha llegado también a la investigación académica.

En 2024, el politólogo Srdjan Vucetic analizó publicaciones de organizaciones de la red Atlas entre 2017 y 2022. Encontró una adhesión muy consistente a principios neoliberales como la globalización y la mercantilización y una confrontación frecuente con gobiernos y propuestas de izquierdas.

Su conclusión es más interesante precisamente porque evita una afirmación fácil: encontró pocas muestras explícitas de adhesión al autoritarismo, pero sí una actitud mucho más permisiva o indiferente hacia la derecha radical que hacia la izquierda. Vucetic habla de una forma de «ignorancia estratégica y selectiva». OUP Academic.

 

 

El poder que no necesita presentarse a las elecciones


 

Atlas Network ayuda a entender una forma de poder político no democrático poco visible.

No consiste necesariamente en ordenar a un gobierno qué debe hacer.  

Consiste en financiar organizaciones, formar especialistas, producir estudios, introducir determinadas voces en los medios, relacionar activistas y expertos y desplazar poco a poco los límites de lo políticamente aceptable.

Plantea una pregunta democrática fundamental: 

Cuando una idea llega al debate público presentada como análisis independiente: 

¿Quién ha financiado las organizaciones que llevan décadas trabajando para convertirla en sentido común?

 

Fuentes principales

Atlas Network — 2025 Annual Impact Report y documentación financiera

Atlas Network — historia de Antony Fisher y creación de la red

Djelic y Mousavi — How the Neoliberal Think Tank Went Global: The Atlas Network, 1981 to Present

DeSmog — investigación documental sobre Exxon y Atlas Network

Srdjan Vucetic — Atlas asunder? Neo-liberal think tanks and the radical right

CTXT — Atlas Network: la desinformación como arma neoliberal


Fabricar mayoría: Cómo la derecha y la ultraderecha ganan influencia en las redes

Fabricar mayoría: Cómo la derecha y la ultraderecha ganan influencia en las redes.

Bots, cuentas falsas, perfiles coordinados e identidades creadas con IA permiten multiplicar artificialmente un mensaje político hasta hacerlo parecer mayoritario. En España existen ejemplos especialmente relevantes alrededor del PP y del ecosistema digital favorable a Vox.

En 2019, Twitter eliminó 259 cuentas falsas que atribuyó directamente al Partido Popular. Su función era aumentar artificialmente la interacción mediante spam y retuits. Ese mismo año, Meta eliminó otras 65 cuentas de Facebook y 35 de Instagram y encontró vínculos entre sus responsables y personas asociadas al PP. Twitter/X · Meta

La ultraderecha y la batalla por la atención

El caso de Vox muestra una dimensión mucho mayor. El Institute for Strategic Dialogue detectó una red de 2.882 cuentas, con bots sospechosos y perfiles falsos gestionados desde Venezuela, que difundía contenidos antiinmigración, antiislámicos y favorables a Vox.

Entre abril de 2018 y abril de 2019 produjo 4,4 millones de mensajes mencionando a Vox y unas 460.000 menciones a Santiago Abascal. La red presentaba señales de automatización, aunque el estudio no demostró que Vox controlase o financiase la operación. Institute for Strategic Dialogue

La lógica es sencilla: dominar la conversación. Repetir mensajes, inundar etiquetas y multiplicar comentarios e interacciones puede hacer que determinadas ideas parezcan mucho más populares de lo que realmente son.

De los bots a las personas creadas con IA

La técnica se está sofisticando. En 2025, Maldita identificó al menos 17 perfiles de TikTok favorables a Vox que utilizaban fotografías robadas o imágenes con indicios de haber sido creadas mediante inteligencia artificial. Simulaban ser mujeres reales y difundían mensajes nacionalistas, antiinmigración y de apoyo al partido. Maldita.es

La IA permite ir más allá del antiguo bot que repite una frase: ahora pueden fabricarse identidades, rostros, voces y vídeos aparentemente diferentes, haciendo más difícil distinguir una campaña coordinada de una conversación espontánea.

Fabricar la sensación de mayoría

Estas técnicas no son exclusivas de la derecha, pero eso no significa que se utilicen de forma equivalente. Diversas investigaciones han encontrado una presencia especialmente relevante de redes de amplificación, desinformación y contenido de baja calidad en determinados ecosistemas de derecha y extrema derecha.

Una operación de influencia no necesita convencer directamente a todo el mundo. Puede bastarle con conseguir que una idea aparezca constantemente, acumule miles de interacciones y parezca representar a una mayoría.

Porque la manipulación no consiste únicamente en fabricar noticias falsas. También puede consistir en fabricar la multitud que parece respaldarlas.  

 

Somos más. Vota. 

No te quedes en casa.

 

Fuentes y referencias   

Fuentes originales e informes

Twitter/X — Operaciones de información, 2019
Eliminación de 259 cuentas que Twitter atribuyó al Partido Popular por amplificación artificial de la conversación política.

Meta — Removing Coordinated Inauthentic Behavior in Spain, 2019
Investigación sobre 65 cuentas de Facebook y 35 de Instagram vinculadas a personas asociadas al PP.

Institute for Strategic Dialogue — Click for Outrage
Investigación sobre la red que amplificó contenidos favorables a Vox, con millones de publicaciones y actividad automatizada.

Nature — Differences in misinformation sharing can lead to politically asymmetric sanctions, 2024
Estudio utilizado para contextualizar las diferencias observadas en la difusión de información inexacta entre distintos ecosistemas políticos. 

 

Investigaciones periodísticas y análisis

elDiario.es — Investigación sobre la red de perfiles falsos que amplificaba a Pablo Casado
Análisis de Heurística sobre perfiles falsos y sus conexiones con personas del entorno digital del PP.

DFRLab — Facebook and Twitter remove accounts connected to Spanish political party
Reconstrucción de parte de la red española eliminada por Facebook y Twitter y de sus técnicas de amplificación.

Maldita.es — Perfiles de TikTok, identidades falsas e IA favorables a Vox, 2025
Investigación sobre al menos 17 perfiles que utilizaban fotografías robadas o imágenes aparentemente generadas mediante IA.

Maldita.es — Vídeos políticos con presentadoras aparentemente generadas mediante IA, 2025
Análisis de contenidos artificiales utilizados para difundir mensajes políticos y falsas acusaciones contra el Gobierno.

El País — De Vox a Unidas Podemos: las cuentas de bots se reparten entre todos los partidos, 2020
Artículo sobre la investigación académica de los bots detectados durante las elecciones generales españolas de noviembre de 2019.